La historia detrás de Delinquir...No Paga International
Conoce la historia de Jarol Sánchez Estrada, creador y fundador de Delinquir...No Paga International. Una experiencia de vida marcada por la adversidad, la transformación y la educación para la paz dio origen a un modelo que hoy busca prevenir la violencia y el delito, formar Líderes de Paz e inspirar decisiones capaces de transformar vidas y comunidades.

Jarol Sánchez Estrada: El fundador
Jarol Sánchez Estrada es el creador y fundador de Delinquir...No Paga International, una iniciativa de educación para la paz y prevención del delito nacida de una experiencia real de transformación humana. Entre 1995 y 2005 vivió como persona privada de la libertad en el Centro Penitenciario de Bellavista, en Medellín, Colombia. Allí, en medio de uno de los entornos penitenciarios más complejos de la época, comenzó una experiencia que transformó su propia vida y que posteriormente se convertiría en la base de un modelo educativo orientado a la prevención, la noviolencia, la resolución pacífica de conflictos y la formación de Líderes de Paz.
Después de recuperar su libertad, Jarol continuó desarrollando su labor educativa y de construcción de paz en diferentes escenarios. Su experiencia incluye procesos vinculados con Naciones Unidas en Medellín, en iniciativas de desarme, y con la MAPP/OEA en procesos de paz y reconciliación. También ha colaborado con alcaldías del área metropolitana de Medellín y con la Gobernación de Antioquia. Su experiencia internacional se ha extendido a Nigeria, participando en procesos de reintegración de excombatientes, así como a Brasil, Costa Rica y EE.UU en contextos relacionados con el sistema penitenciario y la reintegración social.
Su formación en noviolencia incluye su certificación en el Centro para la Noviolencia y Estudios de Paz de la Universidad de Rhode Island, en Kingston, Rhode Island, donde alcanzó el Nivel III como entrenador de noviolencia, formación orientada al liderazgo, la transformación de conflictos y la construcción de una cultura de paz.
Como conferencista y entrenador de noviolencia, Jarol ha compartido su experiencia en universidades, colegios, comunidades y cortes municipales en los Estados Unidos. Su trayectoria también incluye actividades vinculadas al Centro Martin Luther King Jr. en Atlanta, llevando un mensaje de prevención del delito, transformación de conflictos, liderazgo positivo y educación para la paz.
Su trabajo se centra en demostrar que la transformación humana es posible y que la violencia, como comportamiento aprendido, puede desaprenderse. A través de Delinquir...No Paga International, Jarol busca convertir las lecciones de su propia experiencia en herramientas educativas para prevenir el delito, promover decisiones responsables y formar Líderes de Paz capaces de multiplicar una cultura de noviolencia, legalidad y respeto por la vida en sus familias, instituciones y comunidades.

Un modelo nacido de la experiencia
El modelo pedagógico de Delinquir...No Paga International nació de una experiencia vivida, no solamente de la teoría. Dentro de Bellavista, la convivencia cotidiana con personas de diferentes historias, conflictos y realidades permitió comprender que la violencia puede aprenderse, pero también puede desaprenderse. El diálogo, la reflexión, la noviolencia y la búsqueda de acuerdos comenzaron a demostrar que incluso en un entorno marcado por profundas diferencias era posible construir nuevas formas de convivencia y respeto por la vida.
En Bellavista, Jarol fue testigo del ingreso constante de jóvenes que enfrentaban largas condenas como consecuencia de decisiones tomadas en momentos críticos de sus vidas. Esa realidad fortaleció una reflexión que se convertiría en uno de los fundamentos de Delinquir...No Paga International: una decisión puede cambiar el rumbo de una vida. De allí surgió la necesidad de llevar estas experiencias más allá de los muros de la prisión y convertirlas en herramientas de prevención, educación y reflexión para jóvenes y comunidades.

La paz es una decisión
Al leer mi biografía, espero que las personas se lleven el mensaje de que la transformación humana es posible, incluso en las circunstancias más difíciles. Mi historia no busca enfocarse en el pasado, sino en demostrar cómo las decisiones que tomamos pueden redefinir el curso de nuestras vidas y abrir nuevas oportunidades para servir a los demás.
También deseo que quienes conozcan ésta experiencia se sientan inspirados a reflexionar sobre sus propias decisiones y a creer en la capacidad innata de las personas para aprender, cambiar y contribuir positivamente a sus comunidades. Más allá de simplemente dar a conocer mi trayectoria, el propósito principal de esta página es invitar a jóvenes, educadores, líderes e instituciones a unir fuerzas para construir una cultura de paz y prevenir el delito.
Porque, en última instancia, la paz también es una decisión.
“La violencia es un comportamiento aprendido que se puede desaprender.”